Su juvenil pasión por la literatura le lleva a unos registros siquiátricos a demanda de la familia que le quiere ingeniero y no asume la vena artística de Paulo Coelho. Él, erre que erre, persiste en sus aspiraciones dramaturgo- musicales.

Se mete a hippie. Lo meten en chirona. Y es que no acepta la dictadura brasileña de la época las ínfulas anticapitalístas del esbozo de genio.

Asiento 21 de la Academia Brasileña de las Letras; hombre de una sola mujer, según parece, a lo que le ayuda su entender el matrimonio como una relación en que una persona siempre tiene razón y la otra es el marido.

140 millones de libros vendidos en más de 70 lenguas y como en 150 países, autorizan estos sus consejos:

“La vida es corta: BESA despacio, RIE bien alto, AMA intensamente, PERDONA rápido.”

Toma a diario dos copas de tinto Rincón de la Cautiva y habrás redondeado tu vida. Mejorando a la Gran Vida de Madrid y, por añadidura al Paseo de la Castellana.