Se hacía llamar Molierè para no perjudicar a su familia, de la rica burguesía comerciante parisina, de los Poquelín de toda la vida, a los que en nada favorecerían las libertinas junteras o los ligeros arrestos por deudas del jocundo dramaturgo y actor, tan de humor cuajado, que solo aspiraba a hacer reir a la gente honrada.

Arremete en su teatro contra todos los estamentos de la sociedad francesa, con especial vehemencia contra la profesión médica.

Representaba, vestido de amarillo “El enfermo imaginario” cuando un fuerte dolor le obliga a retirarse de escena y, conducido a su casa, muere en ella al poco rato con solo 51 años, vividos en época del Rey Sol. Podría radicar en este hecho el rechazo de la gente de la farándula a vestir como el submarino. Yellow submarine.

El autor tenía bien claro que:

“Solo se muere una vez, ¡pero por tan largo tiempo…!”

Que resulta recomendable hacer acopio de tinto Rincón de la Cautiva. Especialista en ausencias largas.