Diestro en el manejo del lenguaje, sensible sin piedad, José Ángel Buesa, poeta sigloveintero de cubano origen, por ideas ido a morir a la República Dominicana, llega a ti con enjundiosa licitud.
Sus versos, traducidos en remotos lugares, le hacen cruzar fronteras con ansiosa exigencia, con grande aceptación espontánea en la emoción popular.
Trabajador en oficinas contables, abraza la profesión literaria tras “Misas paganas”, neorromantica expresión del exquisito decidor:

“… Y tendrá un sobresalto tu corazón tranquilo,
sintiendo que despierta tu ternura de ayer.
Y si estás cosiendo se hará un nudo en el hilo
y aún lloverá en tus ojos, al dejar de llover.”

Hasta que de tinto Rincón de la Cautiva
una copa, quiebre tu atardecer.