El portentoso irlandés, George Bernard Shaw, subcampeón de los dramaturgos angloparlantes, cuando se trata de parlar un buen inglés, chupando rueda de Sakespeare, aparte de mala uva contra cuanto se movía a su alrededor, incluso cuanto parado estaba, gozaba de gracejo tal que de tal cualidad hacía arte, en apariencia menos hiriente que lo que entre líneas se podía apreciar:

“No te cases por dinero. Un préstamo te costará menos.”

Y, menos todavía, una provisión de tinto Rincón de la Cautiva, porque el invierno tiene que venir, sea martes o viernes.
¡Mira que si te pilla sin el tinto de Adra!